Carlos Arredondo, Carlos, Arredondo, Chile, Scotland, music, poetry, culture, Latin America  
 

Above an old house near
I used to live

La Plaza del Roto

With my ancle and my aunt

My friend Carlitos and Maria talking to Perico

With Nancho

With Sergio who kindly offered me for nothing
to do a concert for my friends at El Sindicato

Below: inside El Sindicato

Above: I found a Chilean Piper for my concert
at the Sindicato

Below: my concert for my old friends


My concert for my old friends

Friends at my concert


A friend, my uncle and my aunt listening to my snging

When I finished playing

Luis offered us a barbeque

Beto Rodriguez, on the right, who I met for the first time

Below- countryside near San Felipe

.Cartagena. Popular sea resort when I was I a boy

I with Juan Carlos Carlitos Duran and Perico

New Year with the Sepulveda's family a family of about 70 members.

Home of Teresa Rodriguez


My old friends. Juan Carlos,Carlitos Duran, Perico.

 

 

Viaje a Chile 2010

Aquí estoy en mi escritorio de trabajo cavilando lo que fue mi viaje a Chile planeado meticulosamente por mi mujer. Por la cantidad de nieve caída aquí en Edimburgo el viaje de nuestros hijos fue cancelado y esto fue una gran pena para todos en la familia. Yo estoy ahora en el vacio más profundo en relación al  mes  que pasamos en Chile. Esto es porque las emociones fueron muchas. Tenía que ser así -  después de todo hacia quince años que no iba a Chile  y había tanto que ver y sentir en tan poco tiempo. Los planes que tenia para nuestra visita eran variados: Ver a mis octogenarios  tíos, ver mi barrio, ver mis viejos amigos y amigas, hacer visitas turísticas, ver el progreso del país, ver la posibilidad de hacer un concierto para mis amigos y amigas, (me llevé a Chile la guitarra de mi hijo), visitar la caleta Coliumo para conocer el pescador Alfredo Reyes quien había recibido un bote como labor solidaria de nosotros en Escocia. Este deseo no fue posible por diversas razones. Lo que sigue son comentarios sueltos y los he querido compartir con todos mis amigos:

Muy hermoso fue recorrer y re-descubrir, junto a mi esposa, interesantes lugares del barrio Yungay  donde pase   mi infancia y juventud. Espectacular fue,  el encuentro con muchos de mis amigos y amigas de mi infancia hoy casi todos con nietos y nietas. Visitamos Valparaíso y aquí nos subimos a un micro chico, destartalado y sucio donde ni sentarse se podía. Menos mal que subió a este un payaso para entretener a los pasajeros, y nos hizo venir  las sonrisas a los labios. Visitamos  las magníficas casas de Pablo Neruda: la de  Isla Negra y aquella en Santiago. Visitamos Cartagena para caminar por la  muy pobretona, y casi tenebrosa, sin embargo, linda terraza que une la playa chica con la grande. Cuantas veces cuando niño estuve en esta terraza donde todavía están los vestigios de casas abandonadas y que un día fueron de calidad y buen estilo arquitectónico. Quise visitar  en este balneario la tumba de Vicente Huidobro un grande de la poesía en la lengua castellana. Muy grande será Huidobro pero pude comprobar la poca bola  que le dan las autoridades de Cartagena a este gran poeta.

Ella, mi mujer, quedó  impactada por lo que hay  que ver y sentir en el  hermoso museo de la memoria en calle Matucana. Yo visité la calle Londres 38 para ver de cerca uno de los centros más siniestros de la dictadura. Visitamos también el  hermoso museo de Bellas Artes y el mal usado centro cultural situado abajo del feo edificio de La Moneda. Aquí vimos una interesante exposición, de pintores Latinoamericanos, llamada Arte en América. Vimos algunos  de los magníficos trabajos visuales de Violeta Parra. Fuimos a los ‘trendy’ barrios de bellavista, Lastarria y Brasil. Visitamos algunos centros artesanales y para mi pesar pude ver como las expresiones artesanales  mapuches brillaban por su ausencia. Lo que vi fue poca cosa. Fuimos al  hermoso cerro San Cristóbal para desde allí  poder ver Santiago que ha crecido tanto y que tiene entre sus haberes un limpio, un moderno  y eficiente metro. A pesar que yo ya no soy religioso quise visitar  el santuario de Lourdes. Cuando niño fui un asiduo visitante. Lo encontré bastante feo y decadente.   Estuvimos en mi queridísima  y recordada Quinta Normal. Muy linda y que podría ser mejor. Estuve parado con Giovanna en Matucana con Alameda,  Matucana con San Pablo y Matucana con Mapocho para comprobar  que esos lugares  de Santiago no ha cambiado para nada que me hace imaginar que millones de barrios en Chile tampoco han cambiado.  

Estuve en la calle San Diego para comprar literatura  e historia chilena de todo tipo para deleitarme leyendo en nuestros largos inviernos escoceses. Cuarenta  fueron los textos y Giovanna se opuso a que comprara más por miedo al sobrepeso en nuestras maletas. Disfruté mis buenos motes con huesillos y mis buenas empanadas. Lindo fue comprobar que todavía me gustan los porotos con mazamorra. Solo una vez salimos a comer afuera con Giovanna y lo hicimos en  el restaurante The Clinic en calle Monjitas.  Un  lugar muy grande con un ambiente muy agradable. El día que fuimos los tres pisos y la terraza del restaurante estaban repletos. Comimos muy bien y abundantemente con precios que pueden  pagar solo los profesionales. Hay muchos afiches satíricos referente a Pinochet y a los políticos de derecha. The Clinic, sea  la revista como el restaurante, sirve para alimentar los egos de los políticos de derecha y  aquellos de la concertación. The Clinic, el restaurante, es definitivamente un lugar que se gana  mucha plata con buena comida y satirizando a todo chancho a personajes como el actual presidente de Chile el super ricachón Sebatian MacPiñera.

Nuestra visita a Chile fue realmente una visita para reventar  los sueños de mis nostalgias, quizás como dice Giovanna, para matar los variados  fantasmas  aun rondando por mi cabeza con respecto a Chile. El encuentro entre  amigos fue de alegrías y lágrimas y yo, como algunos de ellos, vivimos juntos esta experiencia hecha de buenos sentimientos, muchas añoranzas y  memorias de todo tipo incluido un nutrido anecdotario.  Caminando con Giovanna en  la vega central, se me quedó la patita atrás, y con esta le di  un chute a un pequeño carrito,  guiado por un viejo culiaó,  que me dejó viendo estrellas y  cojo por varios días – tanto es así que tuve que comprarme un bastón de tres lukas en pleno paseo Ahumada.

Demás está  decir que con Giovanna pudimos y supimos apreciar el tremendo cariño que  nos dispensaron los amigos durante nuestra estadía en Santiago. Pude comprobar que muchos nunca me olvidaron. Con satisfacción también ellos y ellas comprobaron que yo tampoco nunca les había olvidado. Compartir algo de nuestras vidas, muy variadas por lo demás, alrededor de: un asado, una once, una copa de vino,  aunque fuera por una o dos horas fue genial. Visité  en su hogar y con alegría a Malvina, la monona, amiga de juventud quien en una hora y media me contó de tantas muertes inútiles en su vida como la de su misma madre a quien conocí. Me visitó por un par de horas, en mi departamento el Chico Luis, quien dio el inicio a que yo tuviese la oportunidad de vivir en el extranjero. El Iván Gutiérrez y el José Alvares (Catruto) no pudieron verme pero me llamaron por teléfono y hablamos un poco. Lamenté no haberle visto.

Mi amiga Julia nos hizo innumerables invitaciones para visitarla allá en Talca y en los preciosos lugares donde ella vive. Nos vimos por un ratito en casa de su madre en calle Yungay. Lindo y sabroso, por la buena comida, la compañía y los chistes, fue encontrarme, allá en Pajaritos en casa de Franca, con algunos de mis amigos y amigas de la parroquia San Pablo. Pato fue muy gentil en organizar  todo esto en nuestro honor. Esa noche pude escuchar a Juan Vega su extraordinaria historia de vida y recibir generosas y lindas palabras de bienvenida que él había escrito con muchas dificultades físicas.

Otro  lindo y sabroso asado fue en los Dominicos y  en casa de Jorge y Gina y algunas personas que yo conocía. Jorge me hizo un tour por los hermosos lugares donde hoy viven los dueños de Chile en medio de sus universidades  y de sus supermercados estratégicamente instalados para recibir  estudiantes y clientes de las clases  más acomodadas del país.

Otro asado muy lindo y memorable fue en casa de Tereza Rodriguez,  en la calle Yungay, quien invito a amigos y amigas que yo no veía de tanto tiempo. Fue muy lindo compartir impresiones de vida con su linda familia. Tereza es una respetada dirigente comunal y nos recibió varias veces en su lugar de trabajo en calle mapocho. Nos mostró un interesante DVD donde,  junto a nuestro amigo Carlitos Duran, participa para un proyecto de  la biblioteca Nacional sobre la historia de los barrios.

Otro asado memorable fue en Renca en casa de Beto, sobrino de Tereza.  Beto nos  presentó a su abuelita Ofelia y su tía Isabel mujeres extraordinarias de nuestro pueblo por lo que han tenido que soportar y sufrir. Beto junto a su abuela  y su tía  han dado en Chile una lucha larguísima y digna para solicitar justicia por el horrible asesinato  de cinco de sus seres queridos a manos de la Dina, la policía secreta del dictador Pinochet. Atónito quedé por el coraje de resistencia de esta hermosa familia. Nada más extraordinario encontrarme con Beto, quien yo no conocía, a quien le asesinaron  durante la dictadura a su padre, mi amigo Rolando Rodriguez  y  a su madre, mi amiga, Catalina Gallardo.  Hay una transcripción grabada de esta experiencia en mi pagina web. Lindo y emotivo fue encontrarme  en diferentes situaciones con los Rodriguez quienes perdieron a Rolando, un gran hermano, y que fue amigo de muchos de nosotros en calle Esperanza.  Un día me fui al pasaje Baltra para recordar donde vivía  Mauricio también asesinado por la dictadura. Estas personas, como muchas en Chile, víctimas de la feroz dictadura, merecen el respeto de todos nosotros que creemos en la justicia y la libertad. Estas personas han dado sus vidas por defender estos valores en la vida de un ser humano y de un país.

En casa de Martin, ahí en las rejas,  comimos  un par de veces y en una de ellas unas deliciosas humitas.  Martin fue muy presente durante nuestra estadía en Santiago. Ahí en Puente Alto estuvimos comiendo muy bien en casa de mi amigo Luis de visita en Chile, vive en Italia. Hasta  esta casa llegó a buscarnos  en año nuevo (a la una y media de la mañana) mi compadre chocolo con su hermano Nancho, también mi amigo, para llevarnos a la fantástica fiesta de familia. Una familia  compuesta de  80 miembros y con la miembra mayor; la Sra Albina quien me estima mucho.  Bailamos y la pasamos super. Nos fuimos acostar con Giovanna  a las cinco y media de la mañana.  Todo un record para nuestra existencia. Mi compadre chocolo y Loreto, mi comadre, se preocuparon de invitarnos a su casa para comer, conversar y de paso conocer sus simpáticos  hijos. Sentí  mucho no conocer mi ahijada Soraya quien se me ha dicho es una mujer muy buena moza.

Muchos  amigos y amigas se sorprendieron de mi historia y mi desarrollo personal. Juan Carlos, un buen amigo de juventud,  fue uno de ellos. Dije a todos que mi historia personal es pública y se encuentra en mi pagina web:  Con Juan Carlos nos acordamos mucho de su padre, don Lino, un simpático cartero que medía 2 metros y cuatro centímetros en un barrio donde los cortos de estatura abundaban. En casa de Juan Carlos, en el mundial de fútbol  de 1962, veíamos los partidos en televisión ya que era la única familia en el barrio que tenía un aparato de televisión. Ahí mismo en el gran patio de su casa se le metió una vez una vaca una de esas que pasaban como a las 6 del tarde por la calle Esperanza. ‘Dificilísimo fue sacarla a la calle,’ según Juan Carlos quien todavía hoy, 43 años más tarde, no sabe de dónde venían y a donde iban a parar estas bestias que se atrevían a parar cada día nuestra interesantes pichangas callejeras.  Si alguien sabe me lo hacen saber para pasarle el dato a Juan Carlos.

Escuché  con emoción las satisfacciones económicas que han tenido algunos de mis amigos  y amigas: varios con auto, con computadores en su casa, con teléfonos móviles, con casas y con hijos que han avanzado académicamente. Atentamente escuché  también los dramas como el de Juanito castigado casi a fin de muerte por un infame, un  delincuente  un terrorista del gran tráfico santiaguino y por los más importantes miembros de su familia: mujer, hermano e hijos quienes prácticamente lo abandonaron cuando su estado físico y mental quedó  por los verdaderos suelos. Los amigos de la parroquia nunca lo abandonaron y hoy se recupera y lo pude comprobar con mis ojos y mi alegría. Ahí está el nombre de otra amiga mía, una mujer dulce y de lindos sentimientos vejada y humillada verbalmente,  y por lo más bajo, por insolentes  funcionarios del consulado norteamericano en Santiago.  Su pecado querer visitar a su hija viviendo en los Estados Unidos. Si hay un personaje que vi con tanto gusto fue Carlitos Duran: Hombre hecho de trabajo y mucha picardía. Es mi relacionador público en Santiago.  Un día por estar conmigo se le derritieron sus helados que vende en las calles santiaguinas. Carlos se levanta todos los días antes de las cinco de la mañana para salir a su trabajo. Nos criamos juntos en difíciles circunstancias y como yo, y muchos de mis amigos y amigas,  nos quedó el gran sentido del humor tan necesario para vivir. Todavía hoy, como el Perico, juega al futbol y tiene grandes responsabilidades para con su hijo Carlos.

Muy especial fue encontrarme con algunas amigas  y amigos del Chiflón del Diablo, cortesía del Perico, un  lugar  muy pobretón donde habíamos disfrutado creciendo y sufriendo juntos. Vi algunas de las hermanas Rodríguez (Carmen, Tereza, Mónica, María), la Beti, la Laura, la Patricia, la Angelita, la Rosita, el capitán.  Me llamó  la atención el hecho que todos y todas tuviéramos un lindo recuerdo de este lugar tan especial. Quizás por el hecho que en el chiflón  vivía pura gente trabajadora y de oficios y sobrenombres muy diversos: El gallina, el capitán, el caca, el pichi, el cotorro, el bocaccio, don Chuma, el pirulo, el oreja, el pichula, el mateluna, el wiki. El rucio Enrique, el chico mote. Con Teresa tuvimos la oportunidad de entrar al lindo condominio llamado: Yungay-Esperanza (con un celoso guardia a la entrada) en cuyo lugar se encontraba el Chiflón.  Queríamos  así recordar donde se encontraban nuestros hogares y nuestros lugares de juego y de tanta historias. Cuan equivocado están esos habitantes del condominio de pensar que nuestro chiflón era un lugar de delincuencia. Ningún chiflonero o chiflonera recodaba haber conocido un asesino o una asesina o un ladrón de cierto peso y prestigio. Tuvimos, para el folclore del lugar,  a nuestra Chela Santibáñez, con su buen tajo en la cara,  cabrona  de una de las casa de putas en Maipú. Eso es todo junto algún cuchillazo suelto de algún loco de la época. Lo demás pura gente trabajadora.

Placer enorme fue ver a mi querido amigo Perico a quien algún tiempo atrás se le había dado por muerto. Hasta yo había dado mis lágrimas por este buen amigo de mi juventud. Un placer fue ver por unas horas al Choche (Jorge Villavicencio) sobrino de mi querido ñato Polo y cuya madre me había casi salvado la vida cuando niño. Choche podría haber brillado en cualquier equipo de futbol profesional si él hubiera  creído  más en sus habilidades futbolísticas y no hubiera tenido verguenza de no tener buenos zapatos para jugar al futbol. Todos los del barrio admirábamos su futbol.

Qué me pareció Chile o mejor dicho que me pareció Santiago desde el punto de vista económico?

Lleno de actividades comerciales de todo tipo: Los negocios y supermercados abarrotados de gente con calles llenas con personas envueltas en el comercio ambulante. Esto no se ve mucho en las avenidas y calles de los barrios altos. Todas estas personas trabajadoras las vi luchando duro por ganarse la vida honradamente y combatiendo, a veces organizados y asistidos por sus celulares, contra las molestias de ‘los pacos’ algunos patrullando las calles con perros bien perros. A propósito de perros, vimos La Moneda llena de perros: gordos y flacos.

Imaginé  que al mismo momento cuando millones de chilenos trabajan largas y penosas horas para, con este sacrificio, poder aspirar a tener una casa o mandar a sus hijos a un colegio o una universidad más o menos decente un grupo muy restringido de instituciones financieras y bancos nacionales e internacionales se hacen la América en el país: El Santarder, el HSBC -  grupos como el IM trust, Larrain-Vial, Matte, Angelini, Yarur, Claro y Cia, Luksic, Saieh,  la LAN de Sebastian Piñera. - firmas internacionales prestigiosas como la Ernst& Young y prestigiosos abogados locales como el estudio de abogados: Philippi, Yrrazabal, Pulido&Brunner  todos, muy ocupados, haciendo millonarios negocios, en sus lindos edificios del barrio alto, donde se concentra según, La Tercera, el mayor centro financiero de Santiago. Me los imaginé a todos los  ejecutivos involucrados en estos centros de poder frotándose las manos de felicidad por existir un país como Chile que les da todas las oportunidades que quieran negándoles a millones de chilenos las oportunidades  que ellos también se merecen. Lo mismo hacen los accionistas de las nutridas compañías extranjeras, operando en Chile con ventajas operativas  y económicas que en otras partes del mundo difícilmente se las darían. Y no olvidemos que estos aventajados son servidos espléndidamente por sus excelentes contactos que han tenido con los gobernantes en La Moneda, desde Pinochet para adelante, y con muchos miembros  del parlamento.

Me imaginé  frotándose las manos al grupo de altos ejecutivos de las empresas estatales haciéndose la América con salarios tan gordos como los de las empresas privadas. Hubo algunos exiliados chilenos que volvieron exactamente a esto. A hacerse la América  en Chile. Yo conozco a Enrique Dávila, estuvo en Glasgow,   que fue presidente de la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP)

Me imaginé que millones de chilenos  gana 20 o 40 veces menos que los ejecutivos de las instituciones que me he referido: un grupo restringido de aventajados que no merecen ser llamados seres humanos sino mas bien puercos  y oportunistas de mierda! apoyados primeramente por un dictador y  después por un grupo político de derecha, de centro, y en gran medida por grupos importantes que un día fueron de  izquierda a quien llamaré: traicioneros! Con razón pude comprobar que los chilenos están hastiados de la política. No creen en hadas. Sin embargo, con esta actitud, le entregaron en bandeja el poder a un caballero ricachón que  poco o nada tiene nada que ver con ellos. La Concertación traicionó, a mi modo de ver, el buen sentido de la justicia que una organización política debiera tener y fue penalizada dándole los chilenos el poder, a su cuenta y riesgo, a los más reaccionarios  elementos del país: la gente del Opus Dei, Los Legionarios de Cristo, amigos de la cúpula militar y religiosa del país, y que se encuentran dentro la UDI en RN y en grupos que se hacen pasar por independientes. En Chile aprendí que los que se dicen que no entienden nada de política o que se clasifican como ‘independientes’ en realidad son gente políticamente hacia la derecha. A estos los evito por ambiguos. Prefiero y alabo el que derechamente me dice que políticamente piensa diferente a mí.

Me quedó  claro que Chile ( lo que vi del país fue muy poco) no tiene un pueblo triste - a pesar que hay miles de razones para que su población lo sea. Se sufre, sin duda, tanto pero en silencio. A quien quejarse si los políticos han traicionado sus aspiraciones?  Los grandes medios de comunicación: El Mercurio,. La Tercera, La Cuarta, la Segunda, los canales de televisión,  nunca van a vociferar con vehemencia sus grandes reivindicaciones porque pertenecen a grandes conglomerados económicos que defienden los intereses de los que tienen el poder.

Santiago me pareció una ciudad silenciosa  de música y esto me llamó la atención. Difícil fue, para visitantes como nosotros, salirle al encuentro a la música de Chile aun en tiempo de pascua y año nuevo. Vimos algunos afiches de conciertos de los Inti Illimani( Ambas agrupaciones). Ciudad de México, donde habíamos estado el año pasado,  es vibrante  de música y tantas otras cosas. Me conformé escuchando buena música en la radio de la Universidad de Chile.

En Chile abundan los emigrantes extranjeros atraídos por el prestigio que  tiene el país en lo económico. A muchos de estos les va bien, pero a muchos les va como las pelotas y se preguntaran a que mierda se fueron a  meter a Chile. Muchos, a pesar por el  fuerte racismo existente, el tipo de racismo que sufren los chilenos de extractos sociales bajos, se quedan porque Chile ofrece a sus ojos más garantías de seguridad que muchos países de América como Colombia o México. Hay muchos asaltos en Chile, sobre todo en los barrios altos para irritación de los habitantes de estos lugares con un estrato socio económico muy alto. Algunos de estos asaltos son bastantes feos que hacen que estos habitantes blinden sus domicilios  y sus condominios y se construyan un Chile aparte.  Mas de algún amigo me contó que los que viven en los lugares exclusivos se hacen construir sus propios caminos pavimentados y autopistas para permitirles un viaje placentero y rápido por la ciudad que ya es bastante grande -  6 o 7 millones de habitantes?

En Chile hay mucha droga me dijeron algunos amigos. Y la hay porque hay un buen consumo en los extractos sociales altos y porque hay una gran demanda internacional sobre todo en los Estados Unidos y Europa.  Si estos afectados hicieran un esfuerzo de parar la cosa, la venta decae y se benefician todos incluidos los miles de  jóvenes que la consumen y que vienen de extractos sociales bajos
Pude comprobar cómo el modelo de vida Norteamericano: la Coca Cola, la Fanta,  la moderna arquitectura Santiaguina,  la comida chatarra  y las fiestas de Halloween, tienen por el cuello,  y por el suelo,  la ‘moderna’ cultura de los muchos chilenos que no tienen mucho tiempo para mirar lo que les conviene o no. Pude ver algunas manifestaciones políticas en las calles. Reclamando lo que reclaman todos ahora en el mundo capitalista. Que no haya cortes en la educación y que el estado no reduzca su presencia en la sociedad. Esto no se hará ya que el sector privado está consciente  que hay mucha plata que ganar en el sector de la educación y la salud y si hay un estado fuerte como se debe, defendiendo y protegiendo los derechos de todos, es negativo para los que aspiran a ser más ricos aun de lo que son.

Chile siempre me ha parecido: un extraordinario país!: por su historia, por sus fantásticos contrastes paisajísticos, por sus intelectuales, artistas, poetas, escritores, por la historia de las luchas obreras y por su grandes contrastes en su desarrollo económico y social. Hoy en día, a los constructores del modelo neoliberal les encanta hablar del crecimiento sostenido que ha tenido Chile pero no les gusta mucho hablar acerca de la repartición de la torta entre todos los chilenos -  Muy mal distribuida por lo demás! Y esto se ve muy claro en Santiago. Tremendo desarrollo urbanístico en los barrios altos, poca cosa en otras parte de la ciudad.

El mundo habla de los excelentes vinos chilenos y las estadísticas hablan que  Chile está entre los más desiguales del mundo. No pierdo de vista la idea que  este país aspira en poco tiempo a  ser un país desarrollado. Para los que sustentan esta tesis, Chile será desarrollado cuando la entrada per cápita tenga un promedio de 18 mil dólares anuales tanto para citar una cifra. Cuando esto ocurra, como por arte de magia, Chile  se convertirá, según los sabios de la economía en Chile, en ‘un país desarrollado’.  Una falacia! Aunque el ingreso supere la cifra establecida hay otros parámetros importantes que Chile debe cumplir para soñar como se debe. El Chino Ríos fue número uno en el mundo del tenis. Sin embargo, todos sabemos, que para tener el respeto debido tenía que haber ganado por lo menos uno de los  cuatro torneos mayores. No lo hizo!  Por lo tanto, guste o no el Chino  fue un número 1 pero disminuido. (Precisamente esta discusión sobre el Chino me costó con mi tío una gran discusión!) De mi tío supe cómo, el día del golpe,  un amigo suyo  manejando una camioneta del Servicio Nacional de Salud  encaminándose apurado a su casa, fue parado en la calle por uniformados armados para pedirle su identificación y de paso obligarlo a que cargara el mismo, en su camioneta,  a dos jóvenes  con corbata acribillados  en el suelo. Había que llevarlos a la morgue. Esta historia me disturbó  y me sigue disturbando.  

Me quedó  claro que la  justa aspiración de ser un país desarrollado no tiene nada que ver con celebrar Halloween o copiar el estilo de vida norteamericano. No creo que será posible ni en un corto ni en un largo plazo debido a factores económicos, culturales, políticos,  religiosos y militares. Cincos factores  que me he inventado para  decir que han actuado, todavía actúan y continuaran actuando en coordinación para  mantener y defender  un status quo que es conveniente para una minoría y no para una mayoría. Cinco  factores que permiten  que millones y millones de chilenos vivan subordinados a creencias, reglas y mandatos establecidos por la minoría del país que controla, sin ningún respeto por la democracia, la vida de la gran mayoría de los chilenos. Factores que permiten entre otras cosas, que nuestras grandes riquezas naturales, pertenecientes a todos los chilenos,  sean explotados  para las ventajas de las multinacionales extranjeras y los grandes poderes económicos ‘chilenos’ entre ellos La familia Matte, la familia del croata Andrónico Luksic, Sebastian Piñera , el alemán Horts Paulmann – la familia  del italiano  Anacleto Angelini Fabbrietc etc. Factores que permiten, entre otras cosas, el desarrollo a media de nuestro país. Cuando estuve en Santiago  81 fueron los muertos en una cárcel que se quemó  por diversas causas que tienen que ver con el estado de Chile y sus instituciones que en vez de garantizar seguridad garantizan dolores para los más vulnerables de la sociedad chilena. Entre estos vulnerables hay tantos mineros chilenos trabajando en minas dadas de baja por peligrosas.

Me quedó clarito que Chile es un país muy caro y que para vivir de un cierto modo hay que trabajar largas horas: arrendamos un piso en Santiago a una cuadra y media del Palacio de Gobierno; en Moneda con San Martin  en cuya  ruidosa esquina hay un quiosco de periódico y revistas, según observábamos, atendido por una mujer cuyo horario de trabajo comenzaba  como  a las  7 de la mañana y terminaba como  mínimo las 9 de la noche de Lunes a Sábado. Siempre sentí una gran tristeza por esta persona porque ahí muy cerquita de su puesto de trabajo está La Moneda instalado como presidente de Chile uno de los hombres más ricos del mundo que junto a su divina sonrisa pornográfica posee una fortuna calculada en más de 2 billones de dólares - fortuna hecha con los malabares hechos durante la dictadura de Pinochet  y consolidada  bajo los gobiernos de la concertación. Como explicarle a la  persona  del quiosco de diarios que Chile ha hecho grandes progresos económicos en los últimos años?  Cuantas lukitas ganará por su  honesto trabajo  a la semana esta persona?

Caminamos bastante por ese  barrio  tan mío el de Yungay y sus calles adyacentes. Al hacerlo me di cuenta de lo lindo e interesante que es. Construido masivamente después de la guerra del pacifico. Hay lugares feos y en necesidad de arreglos donde viven muchos emigrantes. A ellos, creo, hay que ayudarlos a que se forjen  un porvenir. Chile no se arrepentirá. Hay que  mostrarles que somos un pueblo solidario y amigo. Después de todos somos tantos lo miles  y miles de chilenos que vivimos fuera tratando de fórjanos un porvenir para nosotros y nuestras familias.
En Esperanza al llegar a Mapocho donde estaba la Tizona, lugar donde trabajé  por seis largos años, conversé con una mujer ecuatoriana y me contaba que adentro vivían muchas personas emigrantes. Me hice la pregunta si ellos vivían dentro con la debida seguridad pensando que la Tizona se había incendiado en los 70 justo cuando allí arriba de la fábrica vivía otro de mis amigos: Rafael quien se salvó del incendio junto a su guitarra. Rafael fue otra persona que vi con gusto junto a su esposa Javiera. Lamento no haberlo visto con más tiempo.

Un día caminando por las magnificas y arboladas  calles del barrio  (Maipú al llegar a Compañía) descubrí ‘El Sindicato’-  un atrayente y placentero lugar  para realizar  actividades culturales y políticas. Allí adentro, junto a los coloridos afiches dedicados a Salvador Allende, estaba muy solitario limpiando y ordenando el lugar el compañero Sergio quien de inmediato, después de algunas explicaciones  mías,  se ofreció para facilitarme, sin costo alguno, este magnífico lugar para realizar uno de mis sueños de este viaje: hacer un concierto dedicado a todos mis  amigos. Era mi forma de agradecer a  tan  magnífica compañía. Sergio me sugirió un nombre muy bello para mi concierto: ‘Carlos Arredondo presenta: Estación Yungay parada 36’. Después de todo son 36 los años que me he mantenido fuera de mi país. Nunca olvidaré este concierto! Laura, una compañera del centro cultural, me hizo un lindo afiche y listo! Era un sueño cantar en Chile, así lo entendió Giovanna quien me sugirió de llevar la guitarra a Chile. Había cantado en tantas partes en los últimos 36 años: Gran Bretaña, Perú, Italia, Suecia, Canadá pero nunca en mi país. Que rico no tener que explicar nada en otro idioma. Sergio del ‘sindicato Social y cultural’, un compañero que no conocía,  me dio la oportunidad. Mis amigos y amigas  pusieron el resto. Que cantar? Mi mujer fue clara en este asunto: ‘canta tus canciones’ me dijo y yo como hago caso a lo que ella me dice así lo hice. Fue lo correcto! El concierto fue la raja porque fue muy bien recibido a pesar que mi voz estaba cansada y ronca por las tantas emociones recibidas. Al final del concierto, en forma espontanea, varios de mis amigos y amigas vinieron hacia mí para sacarnos una foto juntos. Esto me emocionó mucho. Los siguientes son comentarios del concierto y tomados de  facebook:
Tereza Rodriguez me escribió diciéndome:
Amigo buenísimo el concierto. Hasta el más fuerte se emocionó. Fue muy de piel. Gracias Carlitos heres grandeeeeeeee. Te queremos muchoooo!!
Loreto me escribió diciendo: "carlos te pasaste eres un maravilloso cantautor la emoción y el magnetismo se sentía alrededor gracias por ser así quiero volver a verte para la próxima".
Rafael Rojas escribió también diciendo:" Carlos, fue muy emocionante verte cantar en persona nuevamente. Muchas gracias por todo tu cariño y tu cálida amistad. Las canciones fueron estupendas y espero volver a verte interpretarlas, para que tu testimonio perdure siempre y ningún chileno joven ignore lo que realmente pasó, y se quede con las versiones "distorsionadas y suavizadas" de los canales oficialistas. Un gran abrazo. Rafael.


A todos mis amigos les sorprendí teniéndoles  como invitado a un gaitero con  falda y todo quien les esperaba con música celta a la entrada del local de mi presentación. Francisco,  chileno con pinta de escocés, fue un tremendo suceso entre mis amigos y amigas. No tocaba mal la gaita. .Al gaitero me lo encontré en la Alameda cuando tocaba en la calle: allí mismo lo contraté: ‘eres muy importante en mi presentación’ le dije: ‘válidas un poco el lugar donde vivo - La Gaita es parte de mi vida’. En Carlos Oyarzun  y Sergio Leiva quien había estado viviendo en Londres y quien dijo que conocía mi nombre, mis amigos tuvieron una linda e interesante introducción de buena música andina previa a mi concierto.
Jorge y Gina, durante mi concierto, tuvieron que soportar una injusticia mía cuando en el curso de mi canción, Mercurio 23 de Noviembre 1975, dedicada a mis amigos asesinados durante la dictadura, me referí en muy malos términos a todos los que viven en los barrios altos de Santiago como culpables  implícitos de ese terrible golpe de estado del 11 de Septiembre de 1973. Jorge y Gina  viven para esos lados  y de Giovanna me llevé, como consecuencia, con justa razón, un buen tirón de orejas. A los que me quise referir son los que viven para esos lados, los que poseen grandes mansiones, los que viven por ahí en la Dehesa o en lugares similares.  Sabré bien  yo que muchos dirigentes concertacionitsas o izquierdistas que son o lo fueron viven en los barrios altos. Sabré bien yo que Jorge y Gina fueron muy gentiles en asistir a mi concierto. Jorge cuando puede me manda de Chile un buen pisquito para mantenerme en forma. Fue lindo verlos en mi concierto porque tienen el record junto a Giovanna de ser los únicos que me han visto haciendo un concierto tanto en Edimburgo como en Santiago y esto es muy bonito.

El último día de mi estadía en Chile y horas antes de mi partida para el aeropuerto,  Juan Carlos me llevó al canal de Televisión Nacional para solicitar una copia de Los Patiperros programa donde aparecí tiempo atrás junto a mi amigo el guitarrista clásico Galo Ceron. Me la dieron!  Y gracias a la muy buena voluntad de la Sra Claudia Carmona de TV Chile internacional.

Triste fue dejar a mis amigos y el fantástico solsito de verano y tantos buenos recuerdo de un viaje que pudo ser perfectamente una desilusión. En el  aeropuerto me esperaba Maria Rodriguez y después llegó Juan Carlos para saludarnos y darnos los últimos adioses chilenos. Mientras esperábamos me llamó  mi compadre chocolo al celular para darme una despida como corresponde; con lagrimas de amigo. Caminamos hacia el Air France y ya me desesperaban las 14 horas de vuelo de Santiago a Paris volando a 11 mil metros de altura, a 950 kilómetros a la hora con un temperatura de – 51 afuera del avión que llevaba unos 300 pasajeros. En Paris después de una espera tomamos otro avión para Edimburgo (un vuelo de  1 hora y 20 minutos). Llegamos a la capital de Escocia muy cansados pero  muy contentos de nuestras experiencias en Chile  y contentos de ver a nuestros hijos. La familia de cuatro se reunía otras ves para comenzar un año nuevo que espero que traiga muchas buenas noticias a todos en nuestra familia y mis amigos de Chile y Escocia.

Ooohh!! Juan Carlos dale gracias a Luchito Macchiavello por los lindos calcetines que me regaló y que le de un saludo a su madre que me vino a ver al concierto…

 
  Carlos Arredondo, Carlos, Arredondo, Chile, Scotland, music, poetry, culture, Latin America